Programa de Tv/Web

Espiritismo

Lino de Las Mercedes Valles, "El Profesor"

Por: CREENCIAS, SIGLO XXI2013-03-12 09:55:33


(Foto: Lino Valles)

Lino Valles, nació en Chivacoa, Estado Yaracuy el 5 de mayo de 1905, un humilde hombre de muy baja estatura, analfabeta, nacido y muerto en Chivacoa, estado Yaracuy, de gran condición humana, servicial y lleno de mucha misericordia, tenía lo justo para la comida: un café, un pan y aguardiente, dentro de su condición de analfabeta muchos no entendían como él podía predecir situaciones  o hechos curiosos tanto para una región como para el individuo como tal.

Siempre tuvo una palabra de aliento, una sonrisa de esperanza, un hombro amigo para el que lo necesitara, normalmente se quedaba sin nada en sus bolsillos, porque siempre había alguien que lo requiriera mucho más que él. Era seguido tanto por niños, como jóvenes y adultos y lo que más les indicaba era que debían ser estudiosos, les incitaba a seguir investigando, prosperando, a romper las cadenas de la ignorancia, a llegar a conocernos y por lo tanto a conocer y respetar al hermano, amigo, pariente, a toda la humanidad.

Llegó a ser uno de los mejores yerbateros, curanderos o curiosos conocidos de su época, no había enfermedad de la cual él no supiera, siempre tenía una receta a base de hierbas. Durante su vida terrenal fue un ser Iluminado, admirable de mente y de espíritu, son muchas las historias que se cuentan sobre él y sus prodigios. 

En el Culto  María Lionza considerado como su primer apóstol.  Lino Valles fue el primero, en rendir, predicar y practicar el  culto a la Reina María Lionza y enseñando las bondades de la naturaleza al abrir caminos hacia la montaña. Él, como los primeros apóstoles del cristianismo, hacía milagros y difundía la buena nueva de una diosa lugareña con su corte de espíritus y su palacio en las montañas de Sorte. Lo llamaban “Profesor”, por la humildad con que impartía los conocimientos que Dios, la Reina María Lionza, y los Maestros Ascendidos le habían dado, y para asombro de muchos no sabía ni leer ni escribir, como la mayoría de curanderos y rezanderos de principios del siglo XX .

La inmortalidad de Lino Valles

Eugenia Durán conoció a Lino Valle cuando ella tenía 7 años de edad y su mamá la mandaba a preparar café para “El Profesor”, como todos le decían. Dos o tres años después Eugenia se fue a vivir a Maracay, estado Aragua. Después de muerto Lino, Eugenia regresó de Maracay, para visitar la tumba del «profesor» y así lo hizo. Estaba haciendo oraciones para el eterno descanso de su alma cuando una voz le susurró al oído: «Gracias Eugenia, siempre me acuerdo de su cafecito».

 

Después de esa comunicación, Eugenia se convirtió en su médium o materia, además de la fiel y devota vigilante de su mausoleo. A partir de ese momento, Eugenia comenzó a hacer uso de sus prodigiosas facultades de médium para prolongar en la tierra de los poderes de Lino y ayudar con su fuerza espiritual a los que acuden a él en busca de ayuda.

 

Espiritistas lo consideran un espíritu amigable y conversador, muy correcto en su hablar que son pocas las materias que lo bajan con regularidad.

 

Su tumba se encuentra en el cementerio municipal en Chivacoa y también es un santuario para los creyentes que van frecuentemente a hacer sus peticiones y agradecimientos con ofrendas como flores, velas, velones, así como camisas de estudiantes y placas.

 

Fuente: Espiritismo venezolano y sus cortes

             Revista Ashé

.